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Un grupo misionero procedente de varios estados de la República, estuvieron como apoyo, dÃas después en que Haità sufrió un gran terremoto. Este grupo de misioneros y especialistas en medicina, vieron la mano de Dios obrar grandemente y han dado un fiel testimonio de Jesucristo por esta obra.
Es por esto que una de ellas, llamada Paloma Saldaña GarcÃa, ha narrado eficientemente lo ocurrido en estos lugares: Estoy realmente bendecida, al empezar a escribir este reporte, para mà es un gran privilegio poder haber sido parte de la respuesta de Dios para HaitÃ, ser instrumento de Dios en sus manos.
Salimos el 27 de enero a las 8:40am hacia cuba, llegamos al medio dÃa, pasamos dÃa y noche en el aeropuerto, para en la mañana del dÃa 28 de enero salir a República Dominicana, llegamos al medio dÃa y para nuestra sorpresa la embajada de México nos recibió ¡WOW! eso es asombroso, pasamos esa tarde y parte de la noche en Dominicana, salimos a las 12 de la madrugada hacia Haità en camión. Llegamos por la mañana el dÃa 29 de enero y nos preparamos inmediatamente para realizar actividades. Dios me permitió realizar curaciones, aplicar inyecciones, asistir a los médicos, entre otras cosas de enfermerÃa, pero lo más maravilloso es que pude abrazar y orar por ellos , llegó una mujer que querÃa consulta y lo que ella dijo es que tenÃa dolor del alma , la necesidad espiritual es demasiado GRANDE. Llegó una joven con un bebe en brazos, tenÃa como 20 dÃas de nacido, tenia un aspecto demasiado descuidado y estaba muy desnutrido, ella nos comentó que los padres del bebé habÃan muerto en el terremoto, de verdad que tuve que contener lágrimas porque sé que tenÃa que permanecer firme. Salimos a varios campamentos para dar apoyo médico y repartir despensas, terminado la primera semana de estar en HAITI , se nos acabó el medicamento y las toneladas que se habÃan comprado de comida para darles, nos pusimos a orar, en menos de una hora al Director de CIRENE le hablaron que fuera a los buques mexicanos para que fuera por todas las toneladas de medicamento y alimento que necesitara DIOS ES GRANDE y él nos respaldado, de verdad que el Padre nos sorprendió porque ese dÃa descargamos como cuatro camiones, asà que también me tocó la bendición de descargar, lo más importante es servir.
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